13.8.07

Sobre mis brazos

Sobre mis brazos esperas que llegue el momento de marcharte y volar hacia donde sea que te lleve la vida, lo más lejos, a tu lado.
Lo que daría porque el mundo se detuviera en ese preciso instante, cuando tu piel me enreda, cuando tu olor se desprende sobre mi y me envenena.
Las estrellas me cuidan cuando te alejas de mi.
La luna me canta canciones de cuna, mientras me duermo.
La brisa del mar me acarícia como si fueras tu.
Los niños me miran con ternura e ilusión inocente, a través de sus ojos veo tu sonrisa que me alivia.
Me cuentas tus sueños que se escapan como el humo de tu cigarro de tus labios, ilusiones que intentan edificar un muro que te lleve a algún sitio que te haga feliz. Pareces un angel. Tus ojos tranquilos. Parece que no consigues relajarte, no consigues dejarte llevar. Parece que te esperen puñales detrás de cada esquina tras estar conmigo.
Unas mujeres tomaban su café en una mesita peripuesta en la puerta de la panadería. Debatían como les gustaría que fuera su forma de despedirse del mundo. Una dijo en un tono más alto de voz, que no quería ser enterrada:
- Yo quiero que me quemen, le dije el otro día a mi hija. Y mi hija me preguntó que qué quería que hicieran con mis cenizas, y yo le dije que las tiren por ahí, por la Villa Olímpica.
Me voy a buscar mi moto.
Me voy en busca del olvido, necesito velocidad, necesito pensar con serenidad.
La mariposa ha renacido de sus cenizas, vuelve a revolotear sobre la pared.
Como revolotean tus pestañas sobre mis mejillas cuando te dejas caer sobre mi, ese breve espacio de tiempo, que me hace tan feliz.

Tan lejos, tan cerca.

1387 un dia para siete meses.
Sietemesinas desconcertadas.
jud

*blur.-tender.