Los vagones de los ferrocarriles son un poco más humanos que los del metro, al menos casi siempre te puedes sentar. Veo ahora mismo como tres mujeres dispersadas estratégicamente por el vagón aletean con ánimo sus abanicos al compás. La que está delante mío está de espaldas a la otra y por lo tanto no ha sido influenciada. Es curioso ver ésta actividad rudimentaria en los tiempos que corren... Una mujer es autóctona y las otras dos latinas, según sus rasgos faciales. Parece que se han calmado un poco las aguas en mi cuerpo y en mi mente. Creo que en cada estación de metro tendría que haber un lavabo público en condiciones en vez de tener que ir a un bar o al mac donalds. Sólo voy al mac donalds para orinar. Dice que le gustan las zanahorias, dicen que són muy buenas para la piel y los ojos. Dice que es lo que más le gusta. A mi sólo me gustan verlas, pero no cat...