6.8.07

Cuando era muy pequeña salió en la tele, aquella portátil y en blanco y negro que teníamos en el piso de Gràcia, que desde la luna se veía la muralla China. Desde entonces quedé impactada. Miraba una y otra vez un libro que tenía de las maravillas del mundo, el Coloso de Rodas, las pirámides de Egipto.

Un día lluvioso de éstos de agosto, fui com mis tíos a pasear por el mercadillo de libros y de anticuarios que ponen o ponían alrededor del mercado de Sabadell. Mi tía me dijo que si quería algún libro. Empecé a visionar los diferentes volúmenes que habían por las mesas, me llamó poderosamente la atención uno completamente rojo. El rojo es mi color preferido.
Lo cogí, estaba forrado de una extraña tela roja, no era de cartón.
En la portada ponía en frágiles letras doradas: "I-Ching".
Lo abrí y observé que las hojas del libro eran de un color amarillento desgastado.
Habían unos extraños símbolos de seis líneas, unas contiúnas y otras discontínuas.
En el prólogo se explicaba la historia de las dinastías chinas y de personajes como Confuncio.
Así aquella tarde de domingo adquirió un especial sentido excitante que me evocaba a leer aquel pequeño cúmulo de papel cuando llegara por la noche a mi casa.
No fui a casa directamente, vimos el concierto que ofrecía Serrat. Recuerdo escuchar fascinada la letra de la canción de Barcelona y la de Nascut al Mediterrani. Me gustaba lo que decía aquel hombre. Me gustó su voz entrecortada, pero tierna.
Barcelona, la añoraba, desde que me había marchado a vivir a Rubí, entendí que quería volver cuando fuera mayor, a vivir cerca del mar. Aunque íbamos cada fin de semana, los sábados a comer a casa de los padres de mi madre y los domingos a casa de los padres de mi padre.
Los sábados eran soleados y tranquilos. Llegaba a casa de mi yaya Maria y entraba directa a la habitación de mi tia Nuri a ver los discos nuevos que tenía o a repasar los libros de su librería. Las cajitas que coleccionaba, o a mirar sus fotos en Londres y Edimburgo, en diapositiva. En aquel curioso aparato pequeño que ampliaba las diapositivas. Le pedía a mi tía que pusiera la canción de Chiquitita de Abba en el pinchadiscos.
Encontré en aquel libro rojo todo un mundo impactante.
La historia de china, de Buda, del Tai-chi, de la importáncia y las diferéncias de los diferentes Tés.
Los kamikazes japoneses antes de tirarse en picado contra los norteamericanos de Pearl Harbour, tomaban un chupito de Sake y leían el I-Ching, para certificar que el camino escogido era su destino.
Se trataba de un métododo de predecir el futuro. Como un oráculo que guía a las personas en sus dudas vitales.
Se tira una moneda seis veces, si sale cara es la línia contínua (el yang) y si sale cruz la discontínua (el yin). Quería ser yang, porqué soy yin.
Con los años he aprendido que es cierto. Soy un río, soy agua encarrilada, soy el agua de la que se abastecen los demás, siempre vienen a mí a beber, pero yo lo único que ansío es llegar al mar.
En oriente el agua son los sentimientos, la sentibilidad.
Me sobra sensibilidad.Hay ríos que se secan.
Hay afluentes que lo abastecen o que se llevan lo poco que tenga.
Utilizan al río, lo contaminan, lo secan y un día de golpe llueve tanto y tan fuerte, que el río se enfurece y se lleva todo lo que encuentra por delante.
Siempre me quedo sin agua caliente mientras me estoy duchando.
Siempre hay humedad donde yo duermo.
Seremos así todos un poco mutantes. Sobreexceso de agua en mi vida, sobreexceso de sensibilidad. El río es generoso, lo da todo.
Me encanta que llueva, me encantan los truenos y los relámpagos, me encanta empaparme, correr para mojarme, saltar los charcos, y poner la ropa a secar. Llueva donde llueva me encanta, en el pueblo con el olor a tierra húmeda, en Barcelona, con los coches salpicando, en Londres, contigo a mi lado fumando.
Luego sale el arcoiris. Puede ser que haya suerte y salga.
Es más fácil que me toque la lotería.



**

Para los sabios chinos de la antigüedad El Ying y el Yang nacen del Chi o "Wu Chi",Yin y Yang en el Feng Shui el Tao, el vapor original y representaban esta figura mediante un circulo perfecto, un útero, un ovulo sin fecundar.

Una vez fecundado (el Big Bang, el comienzo del universo) nace la primera expresión de vida, el "Tai Chi" o el Yin y el Yang, dos fuerzas fundamentales del universo que interactúan y que al ir creciendo sus campos de energía, dividen el círculo en dos mitades una Yin (negra) y otra Yang (blanca).

Cada lado es un momento del cambio, la transición de Yin a Yang es "la Creación" y la transición de Yang a Yin es "el Regreso".

La representación del Yin y el Yang, significa dos fuerzas independientes en movimiento equilibrado. Estas fuerzas están presentes en todo lo que nos rodea.

El Yin es lo femenino, la tierra, la luna, la noche, la sombra, la quietud, lo descendente, lo movedizo, lo frío, lo blando.

El Yang es lo masculino, el cielo, el sol, el día, la luz, la actividad, el movimiento, lo ascendente, lo caliente, lo duro.

El Yin (reposo) y el Yang (movimiento) generan ciclos constantes de cambio en el que cada uno se convierte en otro, cuando el Yin mengua aparece el Yang y viceversa (interacción).

Esta interacción genera emanaciones de energía que dan vida a todas los seres. Podemos ver esta interacción en la naturaleza en la forma de las 4 estaciones, yang se refleja en el verano y el yin en la frialdad del invierno.

En la representación moderna del Yin y el Yang, el punto negro dentro de la parte blanca indica que el Yin existe dentro del Yang y viceversa.

El Yin y el Yang son relativos y no absolutos. Los mismos Cielo y Tierra emergen del Yin y el Yang. El Yin y el Yang a su vez emergen del Movimiento y la Quietud.

En Feng Shui, el Ying y el Yang tiene una concepción diferente. Las montañas inmóviles y tranquilas son clasificadas como Yin. Los ríos, mares o lagos que contienen agua en movimiento son clasificados como Yang.

Un sitio ideal en el Feng Shui sería un lugar dónde los ríos y las colinas converjan armoniosamente.

6.8.7jud