No he dejado de escribir

No he dejado de escribir. Después de tantos años sigo divagando entre las palabras que describan mejor mis sentimientos que no entiendo ni yo, y sobretodo las sensaciones e impresiones que me causan las miradas curvilíneas y ajenas de las mujeres que me acechan o me desechan.No quiero dibujarte porque sé que me dará mala suerte, pero acabo haciéndote en el respaldo de una silla o rememorando tu corbata de rayas entre camisas blancas, sin poder evitarlo. Porqué estás y no estás. Nunca se tiene bastante con lo que se tiene, aunque no sea nada, y nunca haya sido nada, la ambición vive en mi.No necesito más palabras sin final, quiero contar hasta tres, y que hagas "chas" y aparezcas a mi lado. No estoy tan desesperada, la serenidad se cierne sobre mí. Repetir tu nombre sin miedo, por si retumbase en toda la ciudad, como si no fuera un poco mío.Tantos sentimientos en tan poco tiempo, en tanta espera. No quiero volver a esperar, tampoco quiero que me esperen.No me gusta esperar, pero te espero.Ojala no tuviera nada que escribir mientras cruzo el paso de cebra de vía layetana, y todo fuera perfecto, que no supiera describir el sentimiento porqué nunca lo he sentido, no como éste, que me lo se de memoria, esperar a que el miedo te ciegue, y un día me claves tu puñal de frases a medias. Todo es por algo, para algo, si no estás bien... no estoy mal, nadie está mal si no quiere.Acordeones por las calles mojadas de viento de río salado, paredes de colores.Ya me estoy quejando y no tengo nada de qué quejarme.Mi desprecio sin precio.Eres la roca que destruye mis olas, yo soy el mar que hace subir la marea para besar tu boca...
Cada vez que veo tus ojos mirando hacia el infinito en busca de una razón para no perder la sensatez de no dejar de vivir la vida intensamente, cada vez que me siento impotente intentando buscarla para darle alas. Cada vez que sonríes me llenas el alma.Cada vez que te veo disparas mi llama que bate a fuego intenso en mi garganta, que hace tiritar mi piel en busca de tu calor. Y te abrazo y siento la fuerza con la que intentas atarte a mi.Mi mano busca desesperada y inquieta la tuya, y tus dedos me regalan caricias delicadas y sutiles que hacen temblar mi corazón, y ensamblarlo a la eternidad.Las dudas vienen por tu distancia de Pegaso salvaje que quiere galopar furioso y siente el miedo de no poderse detener nunca más, el miedo a caer, a morir por sentir. No, no quiero matar tu libertad, no quiero mojar tus alas, porque precisamente eso es lo que me enamora cada vez más de ti. Tu impetuosidad, tu necesidad de aire despeinando tu flequillo, la brisa besando tus labios de tersos pétalos de rosas rosas, que sienten sed de mi, y corren batientes por los desfiladeros del mundo desconocido de fantasía que se abre a tus pies. Intensidad, sencillez, naturalidad, contención y espera por sentir el brío de tu melena en mi faz, cayendo etérea por mis hombros, enredándose en mi boca, que anhelante roza tu tez tersa y fina de miel dulce de flor de primavera.Cada minuto sin ti es eterno y desesperante por no saber si tendré la suerte de que el destino decida concederme otra vez el don de verte y tenerte.Cada minuto junto a ti la inquietud de no saber si me giro y tu seguirás estando ahí, o habrás salido corriendo furiosa o resentida, vacía, llena de insídiosa veleidad.

Comentaris