9.2.09

¿Y ahora qué?

Entro en la estación de tren y compro el billete, lo pico y bajo al andén.
Una mujer se sienta a mi lado en el banco de metal, lleva un carrito de bebé sin bebé.
Enciendo un cigarro y fumo.
Miro la gente que se va acumulando en la estación.
Escucho la radio.
Llega el tren, y subo al vagón. Me siento en un asiento libre mirando en la dirección de la marcha y junto a la ventana derecha.
Se sientan frente a mi y junto a mi tres mujeres de unos sesenta años repeinadas que van a la feria de belleza que se hace hoy en Barcelona.
Prefiero no escucharlas y sino intentando oir la radio.
Otro atentado.
Otro día.
Otra vez el sol me invade a través de la ventana del tren.
Tranquilidad.
Dibujo en la libreta mujeres con alas.
Recuerdo el día de ayer, cuando estabamos tumbadas a la luz del sol, sobre la pequeña montaña.
El sol caía sobre la piel de mis manos... y rebotaban de ellas miles de salpicaduras de cristales de colores.
Las piedras rebotaban según sus características morfológicas y el impulso de nuestro lanzamiento.
He llegado a la estación de St Andreu Arenal y he andado hasta mi trabajo.
Creo que he tardado prácticamente lo mismo que tardo en ir con la moto.
La luz del día era vibrante.
Escuchando canciones emocionantes...
¿Te has emocionado escuchando esa canción ésta mañana mientras desayunabamos?
He soñado con escribir una poesía ésta noche.
He llegado a mi mesa de trabajo, a mi ordenador, y no ha parado de llamar gente hasta la hora de comer.
He ido a comer con algunos de mis compañeros de trabajo.
Luego he ido a mi casa en bici a buscar la moto.
He tardado prácticamente lo mismo que tardo en ir en moto.
He recordado aquellos dias en los que siempre iba a todos lados en mi bici.
He pensado que me gustaría ir algún día a pasear contigo en bici por donde sea.
Tranquilidad.
He llegado a mi casa y la luz intentaba colarse por donde sea...
mi gato ha venido corriendo desde donde quiera que estuviera...
Espacios intactos desde el sábado a las 14h, que fue cuando salí de casa.
Silencio y luz suave...
Hoy una amiga del colegio me ha agragado en el facebook y he hablado con ella... ella ya tiene 30. Me ha alegrado.
Ésta tarde podía ser de todo menos tarde.
No dejes para mañana lo que podrías hacer ésta noche.
La rueda de energía.
La unión a base de individualidades colectivas.
Realidad, cuarta dimensión.
Quizás sea cierto, quizás tenga miedo a la soledad.
Pero me gusta estar sola, navegando por Internet, sobre la bici por Barcelona, sobre las nubes por mis sueños...
Te imagino en tu cama durmiendo la siesta, relajada, en silencio, tranquila...