21.4.14

frutas salvajes

me decido a hincar los dedos...
entre las teclas negras...

el humo de un cigarrillo manual... de tabaco salvaje, de frutas salvajes...
necesito una canción 1917, suena en un perfil...
la robo... y suena...ya...

es un buen tema para mi lista "sin palabras"...
mecano vuelve... returns, retorné...

las luces apagadas en una mañana de lunes festivo...
llueve... es la mejor casa para estar mientras llueve, pienso...
se escuchan las gotas caer sobre las cosas del patio...
se moja todo... y crea una melodía delicada...sutil... como las carícias...
de piel con piel
que quizás tu nunca puedas sentir...
se escapan las oportunidades...
pasa el tiempo...

solo quería explicar que encotré sus ojos en aquel semáforo...
la otra tarde, y parece fácil, pero no lo es...
para ese encuentro...
han tenido que pasar unos 5 años...
la última vez que los vi estaban detrás de aquel mostrador de helados...
y se agolpan al galope todos nuestros momentos vividos...
recuerdos...

(te dije nena dame un beso, tu contestaste que no...
ah, ah, ah....

luego me buscaste...
salvaje...

ella si, me siguió...
hubo feeling...
y sigue el feeling...
parece...

y sonríe bajo las sábanas...

(mujer a medio terminar...

y tuvo que pasar casi media vida...
y me mira y sonríe detrás del casco, dentro...
y me dice que estoy igual...
con la bici, que hacía tiempo que no cogía...
ayer hinché las ruedas y fuimos a rodarla...
ahora tiene una nena...
(está con su padre...
un 20 de abril... del 2014...
19...

y tras beberme un Redbull y caminar con la bici la calle hasta llegar a la calle Álaba... que algunos escriben con V de valiente...
volví a cruzar el paso de cebra...
y allí me miran sus ojos redondos y negros desde la moto...
y deciden pararse y saludarme..
y no se porqué intento darle dos besos con el casco puesto...
absurdidades encomiables....

y se marcha y sigo mi camino....
después de haber esperado en el césped al sol del parc de l'estació del nord...
después de la nube de bolitas blancas... de cara, como un pequeño ciclón primaveral salvaje...
su mensaje de que ya había vuelto de la compra...
y pico al número del piso...

era un gato del puerto nació allí, lo intentaron matar fumigándolo como si fuera una rata...

vivo en una fábrica, una antígua fábrica...
el domingo fuimos al Row y me lié cinco veces con la misma chica...
hay mucha atracción entre nosotras, explica...

esta noche más, en el Apolo, y el domingo por la tarde también...
se llena el aforo...
debe ser que no hay mucho dinero para escapar estos días...

y a mi me duele el estómago...
y decido estar ahí tumbada en el sofá y ver las películas, que resulta que ya vi...
alguna otra vez, en el pasado... rojo y azul, del polaco...
y el chocolate, el humo, infusiones, agua y algo de calor de gata... negra..

puede desarrollar mucha más felicidad de la que nadie puede imaginar...

me encanta besarla, besarte...
y unas fotos cerca del río que nunca he visto...
una canción con su nombre...
coge mi mano al cruzar la rambla...
húmeda, y con tíbidos rayos de sol...
deslumbrando el mediodía entre las hojas de plataners...
altos y frondosos, contentos, como yo, de esta primavera...
plena y relajada, que fluye, sorprende con detalles curiosos...
y agradables...

puedes buscar ser deseada para siempre, o ser deseada cada día...

dile al oído al elefante que sí puede, que ahora tiene fuerza para volar...

ahora de frutas salvajes,
de la huerta...
naranjas, mandarinas... fresas, zumo de naranja...

de ojos azules que se ven azules hasta en la oscuridad...

(y a ver si espabilamos las que estamos vivas...