1.5.12

Un lunes que parece viernes


El tiempo pasa. 
Hoy me he dejado en casa los auriculares y tendré que
soportar según que sonidos blancos de la gente que me rodeará en el
ir y venir de hoy. 
Puedo escribir o seguir dibujando dandee girls en mi libreta con la torre de pisa ilustrada en su frontal. 
Un reloj en el que todas las horas son un ahora, pensando en la existenvia, que te
aprieta en la garganta como un dragón colérico. 
La cólera del dragón es uno de esos conceptos que me descubrieron las series de dibujos
animados bélicas, como los guerreros del zodiaco. 
Géminis era, por descontado el protagonista. 


Ha llovido y me he puesto una camisa verde de hace tiempo. La floresta, ayer estuviste por aquí. O valen las
palabras huecas, sinó las que tienen recompensa. 
No quiero tener que luchar más, sólo quiero disfrutar de lo que sea que tenga que disfrutar. 
Y si eso no toca, ya tocará otra cosa. Pero ahora necesito calma, orden, tranquilidad, de es que antes desbordabas. 
Ahora quiero incuso aburrirme de a calma. Quiero despertares con desayunos en la
cama. 
Quizás no eres tu, soy yo. 
Quiero ser a,prioridad compartida, ser preguntada y planear. Volar a ciegas entre la hierba mojada. 
Quiero ver crecer la hierba. 
Quiero que otras dos ninetas compartan esos detalles y momentos efímeros conmigo, y, esperar, de la mano el
apocalipis o lo que tenga que venir. 
Escribir mirando y sintiendo la lluvia caer. 
El reconocimiento a la pasión, en realidad da un poco de pena ver como media humanidad se rinde que historias tan banales y resultantes. 
¿Y qué es lo que quiero leer?. No quiero leer sólo quiero escribir. 
Siguiendo aquello que se dice de que la escritora busca
escribir algo que desearía haber leído.