13.5.12

Fa 10 minuts

Existen milagros si tu los crees posibles. El milagro es tu belleza y
tu enorme corazón. El milagro es escucharte cantar por sorpresa con toda
la mágia del mundo. El milagro es que yo te ame y tu a mi a la vez,
que nuestro amor crezca a pesar de todo, se crece ante rivales
grandes, como siempre se suele decir, ante las adversidades.

Recordar dónde se esconden tus pecas. 
Besar y sentir todo lo que siento cada vez, más. 
Emborracharme de tu piel y tu melena de sirena del desierto. 
Hueles a mágia de la vida. A suerte, a felicidad, a cariño sin límites.


Fa 10 minuts*


La artista necesita tener una influencia constante a su lado y suele ser una musa quien evoque nuevas emociones en ella.
Si todo fuera perfecto, bien, bueno, extraordinario y sin problemas, si todo fuera rutinario, ordinario y racional, entonces no existiría el arte ni la artista.
Lo bueno que extraigo de volver a ver esa película es que su profesión de artista se la toma en serio.


Trabaja en sus poesías. Dice la voz en off. 
¿Cómo nadie puede llamar trabajo a eso?
Puede que escribir también suponga un sufrimiento, por el esfuerzo emocional, la extorsión de sentimientos que deberemos hacer por tal acontecimiento. Puede que incluso se llegue a convertir en una tortura personal, un autoflagelamiento consciente, que fomenta y busca, construye, también, casuísticas causticas vitales que provocan la emoción que desenvoca en la necesidad de expresar, y quizás intentar torturar al resto de la humanidad.


No me gusta la gente a la que incluyes en tu vida, en tus actividades, y se une siempre, y luego cuando ellas hacen cosas nunca te incluyen en sus planes.
Sólo cuando les interesa, sólo ellas vienen y hacen.
Y tu te quedas como una tonta esperando que te inviten, mirando al espacio en blanco.


De donde no hay no se puede sacar.


Ser artista se construye. Te lo crees, soy artista, por lo tanto actúo como tal.
Mi arte, mi obra es mi creación, no mi trabajo.
No puedo trabajar en pintar mis emociones.
No puedo trabajar en crear poesías, o escribir escritos como estos.


Un poeta que escribe versos y luego los destruye, no quiere publicarlos, no quiere promocionarse como tal. No cree que el mundo tenga el derecho de acceder a tanta belleza. Castiga así al mundo y  a si mismo.
Qué falacia, como si fuese tan sencillo publicar algo, comunicarse ante el mundo, no, hasta que nació Internet.


Mi caso es, como creo el de muchas artistas desconocidas por el gran público, es el de crear sin esperar nada a cambio. 
Creo que creo para sentirme mejor, a pesar que lo que creo pueda destruirme y perjudicar al resto, fruto de ser víctima del capitalismo salvaje y liberal.
Internet es el marco, el canal, ideal.
Aquí puedo crear sin límites.
Puedo escribir hasta que me agote.
Hasta que me vacíe, como le ha pasado a Guardiola.


Carme Riera dijo esta semana que es cansino hablar y crear en femenino, y sobretodo hablar teniendo en cuenta los dos géneros humanos. A mi me resulta más cansino hablar y escribir en machista, y sentirme utilizada por la religión, el capitalismo y la pereza. Me da mas pereza corregir las faltas de ortografía absurdas que imponen desde sus sillas de nombre de letra, menos mal que sólo hay veintitantos.


Escribir por los codos.


Cuidarte y arreglarte te hace sentir bien, por eso mejorar, o creer que lo consigues es imprescindible para ser feliz. Menos es mas, apreciar la realidad y las cosas y momentos tal y como surjan naturalmente, sin buscar los pies al gato, suele generar una óptima salud mental y vital. 


Ser consecuente, aprovechar el momento y la vida, sentirte agusto, de manera sencilla es la clave. Menos es todo.






Lo que me resulta más complicado es poder publicar mis ilustraciones.
Necesito para eso tiempo y tecnología para digitalizar las imágenes.
Para escribir sólo necesito un teclado y un espacio en blanco.


Vía libre. 


El problema llegará cuando algún día se acabe el espacio en la nube, cuando algún día se apaguen los servidores de Alaska y se pierdan todos los datos que hemos acumulado en nuestros blogs, perfiles de facebook, etc.


¿Quién manda aquí?


Niños de cuatro años que pegan y muerden.
También hacen fotos con el móvil como si nada.
Prefieren cultivar el huerto que acabar los ejercicios de clase.
Se mueren de miedo por dormir solos a oscuras.


Estoy haciendo una lavadora.
54 minutos, como la película. El otro día estuve unos diez minutos mirando cómo giraba. No más. A veces no puedo tolerar la tranquilidad, necesito actividad.
Hoy es domingo, un domingo soleado, en calma, y en mi cabeza sólo surgen ideas de acción.
Ir a patinar, a caminar, a hablar, a pasear...
Quizás hasta Sarriá... nunca he ido allí contigo, aunque la idea original de que te pasaras por mi casa era otra, ir a comer una tapa de bravas, de las de siempre, aquellas que comía de niña con mis padres.
Iremos quizás a observar la fuente, a ver si de ella sale agua y tu bebes.
La vez que fuimos, estaba con un ataque de ansiedad, tuve mil ideas en mi mente contradictorias que me saturaron... quizás llegué a un punto de desconexión con esta realidad conjunta.
Estamos interconectadas, dependientes unas de las otras, somos entes sociales, de comunidad, sola no puedo sobrevivir. 
Aquella noche venía casi todo rodado, de cara, la fuente funcionaba.


Neuronas espejo siguiendo modelos de conducta.


Gestionar situaciones.
Aquella noche no supe y no pude gestionar mis emociones, quizás demasiado intensas, era un sueño, múltiples hechos realidad en un solo instante real.
Estábamos allí en aquella plaza donde di el primer beso de película.


Las estrategias vitales, que se suceden.
He decidido ir a ducharme y me cortaré las uñas en el baño.
No puedo soportarlo más.


Quizás mis escritos sólo los lea yo, quizás no tengan nada más, que ese efecto calmante en mi sinfonía vital inmediato.
Patadas a la puerta.


Buscar el contacto de manera adecuada.


Enséñale a acariciar, la puerta. Trastornos de apego.


Quizás ni tan squiera sea arte.
Necesitamos una dosis desconocida de realidad, de apego, por cuestiones incontrolables. Cambia de estrategia.
¿Quieres dejar de imaginarte el futuro y creer que cualquier acción vital influencia en positivo o no al resto que se sucederá en tu día y futuro inmediato?


Arruinar el fin de semana.


Quiero eso, quiero ir a pasear contigo a ese trozo de ciudad. 
Quiero beber, comer y besar.
Quiero sonreír y dormir esta noche rebozada de ti.


Buenos dias.