7.8.11

un poleo menta*

*o todo empieza como acaba?
no me digas que no puedes elegir...


mira tus ojos cómo se van...
y no volverán...


tu sabes cuál es la luz, porque la tienes dentro y luce cuando nos miramos...
luce como lucen las estrellas y brindan en silencio en la oscuridad que las rodea eternamente...


ella lloraba cuando se han ido...
cuando todo el mundo dijo lo que pensaba...
de la peor manera que se pueden decir las palabras...


ella lloraba sentada en el banco...


http://youtu.be/ZGoWtY_h4xo


llora en lágrimas de rabia, de impotencia que sólo hacen que vuelva a salir el sol...
como cada día...


cuando sólo me queda escribir
cuando no te dan pie a mirarte a los ojos
y decir la verdad....
a abrir las manos y los corazones
que parecen querer sólo clavar puñales
sin saber, sin conocer...


pero son lágrimas de libertad...
de salir a la luz...
de ver las estrellas y la luna...
de verlo todo...
y seguir...


y sus ojos se marcharon sin mirar...
sin decir nada
porque a veces las palabras sólo sirven para herir...
para romper el miedo...
para temer...
la propia libertad y la de los demás...


luego volveremos todas a dónde nos toca volver...


el dolor está en el fondo del mar
y provoca las mareas...
las olas salvajes y desgarrantes...
yo al final nunca aprendí a bailar las olas...
siempre me envisten...
y me rompen con ellas contra el suelo...


parece a veces que sólo tienes que pedir una vez las cosas para que llueva...
parece a veces que de pensar mal aciertas...
porque miro a los ojos...
y no entiendo el porqué de querer hacer sentir mal mal a los demás, quizás tan mal como ellos mismos se sienten...


un poleo menta y a dormir decía aquella hace tantos años...
yo escuchaba canciones... mirando al mar...
quizás queriendo salir de la ciudad de una vez por todas...
quizás dejándome de engañar una y otra vez...
quizás dejándome ver la verdad y soportarla...


y dejar de querer entender el porqué de la ira ajena...
la ira y el odio que pueden hundir el mismo mundo...
con su infinita intensidad...


se va a casa...
y seguro que llorará mientras conduce pensando en todo lo que pasa...
en todo lo bien que podía acabado todo...


y todo porque nos empeñamos en querer siempre pensar que hay un final para todo...
cuando nada se acaba...
nunca más...


una se queda sentada en la cama
tomando a sorbitos el poleo menta caliente
un mediodía de agosto...
intentando escribir en sólo palabras lo que no se puede decir
porque no escuchan...
o sólo escuchan lo que quieren oir...


como tu me preguntaste un día y ahora te contesto...
no, no hay palabras para todo...


y podría escribir cada detalle y tu te preguntarías cómo se podrán acordar de todo...
se acuerdan de todo lo que quieren acordarse...


aquella desapareció de la nada...
la que se como los sueños y la imaginación...
por las montañas...
y entre los bloques...
y el asfalto...


porque quizás cuando dejas de entender algo
es mejor dejar de querer entenderlo...
y seguir...
porque nunca se acaba nada...
ni siquiera el fin...


al fin y al cabo debemos pensar a lo grande...
al fin y al cabo respiramos, andamos, comemos y sonreímos de vez en cuando...


al fin y al cabo tenemos una inmensidad por descubrir...
de cada instante y sobretodo de mi misma...


lloraba por fuera y centrifugaba por dentro...
lloraba porque no podía mirar a los ojos y decir la verdad...
pues eran lágrimas huecas...
después de soltar la bilis...


lo encontraré...
no lo se...


y dime, ¿de qué sirve llorar?... por fuera...
no puedo ayudarme...
volvemos...


por el miedo que nos invade al pensarnos mirando al cielo...
sin alguien que te abrace y te diga que nunca te dejará sola...


porque quizás si que sea cierto que lo nuestro no tenga salida...
y cuando no sabes por dónde salir
lo mejor es volver por donde entraste....


y quedarán los momentos de luz, de verdad, de sentimiento puro, de felicidad, de mirarnos y sonreír...
de besarnos y sentir más allá... más cerca, más intenso...
porque sería un error fatal dejar que también consiguieran destruirnos eso...
(que en realidad tanto envidian...


pero las vueltas me devuelven a la orilla....
cansada...
quizás perdida por no saber cuál es el rumbo...
pero segura de ir desnuda y no tener nada que me puedan reprochar ni devolver...


y puedo creer que fueron quizás esas zapatillas, o aquel camino que seguí hasta llegar,
puedo pensar y recordar que todo vuelve a coincidir...
puedo pensar que recientemente cambié de marca de tabaco...
puedo pensar que vuelvo al espacio en blanco...
cuando podría ser hoy una mañana estelar a tu lado...
de un poco de todo, como tu dices...


los dos patitos de goma frente a frente...
*