3.8.07

¿Esto va o no va?

*Mi vena romántica ha despertado hoy, se me ha ocurrido ir a buscarte con una rosa, para que me miraras y ver lo que sienten tus ojos.
Pero luego he recordado que tu quieres volar.
Vuela.
Yo no quiero hacer nada más.
Anoche estaba mejor.
Es tan increíble como dando tan poco, recibes tanto.
Ayer fui a ver a mi tia, está evolucionando muy lentamente de un coma. Lleva dos años, ya habla y está volviendo a aprender a andar. Está muy guapa.
La cuidadora la maquilla para salir a pasear. Le gusta que le pongan collares de perlas.
Ayer sonreía al verme, le daba vergüenza mirarme.
Yo nací el mismo día que ella. El 1 de junio. Me tiene un cariño especial.
Todos los años me llamaba el día de mi cumpleaños, y su llamada era quizás una de las que más esperaba.
Me encantaba como era.
Me llevaba a pasear con la bicicleta por el camino del río.
Siempre tan delgada, siempre andando tanto, leyendo y sonriendo tímida y curiosamente.
Tiene 7 carreras. Siete títulos. 61 años, pero siempre había parecido diez años más joven.
Se casó con casi cincuenta años. Con un gaitero.
Es catedrática de filologia hispánica e inglesa, pero prefería dar clase a los niños marginales que no sabían castellano, en el colégio circular del Clot.
Ayer me tocó el cuello mucho rato. Tocaba mi piel.
Me daba vergüenza.
Miró mis dibujos.
Me preguntó porqué no tengo novio.
Yo le dije que mi hermana está embarazada de un niño, y me preguntó qué nombre le pondría.
Y le dije le quiere llamar Fermín.
Y repitió unas diez veces Fermín, Fermín, Fermín, ...
Dice la cuidadora que lo que más le gusta en corregir las faltas de un escrito, que la hace escribir.
Lee.
Se come una bolsa de patatas chips.
Bueno, un rato con ella me dió tanta energía vital, que provocó que me dejara de preocupar y rebajar el peso de las cosas. Me relajé.
Mi amiga quería salir porqué estaba mal con su novia, yo por pasar el rato, hace muchos días que no salgo.
Vino su novia, y se hicieron las falsas un rato.
Dj Cirera, mi amiga dj, me hizo sentir con cada canción, a la que yo añadía el sentido personal.
Pero me sentía bien, porque no necesitaba a nadie.
No necesitaba decir que era feliz a los demás ayer.
Me encontré a una amiga que hacía mucho tiempo que no veía. Trabaja en el Buenas Migas y dice que me va a invitar a una focaccia de esas tan exquisitas o a una bomba de chocolate.
El domingo en el Silk parece que nos lo pasaremos bien, quizás no.
De momento me voy a tomar el sol y a bañarme.
La gente no suele querer escuchar la verdad.
A la gente le suele gustar tener la razón y convencer.

3.8.7jud