29.10.06

Érase una noche ardiente

Érase una noche ardiente, de un año cambiante, de un día expectante, de una vida errante.
La existencia dispuesta a sorprender y el destino a reírse una vez más de la ingenuidad de la fragilidad.
Una rosa de un día extraño, tras encuentros vacíos, silencios extenuantes, insidia y esperas comunes.
Momentos de emoción.
Una canción, el deseo de oír sonar algo que haga vibrar el corazón.
Las jinetas negras del Apocalipsis lésbico de la ciudad de amor y odio llena.
Sombras y cuerpos candentes, condescendientes, absortos y vehementes.
Qué querrá de mi la existencia, que me trae tantas flores, cuando siembro hierba.
Qué querrás de mi río erosionar, para que salga hiedra.
Sólo el instante sempiterno, la paz y la paciencia. Yo ardiendo en el fuego eterno y tu bailando en la hoguera. Las lobas aullando a una luna desierta, mis venas tiritando de impaciencia. No seré yo quien desate mis bridas y desboque mi yegua.
Si es el viento, brisa marina, que enneblina las calles de calor de otoño, de vaho sudoroso que irradia las fachadas modernistas, que doblega los párpados, y conglomera las estridencias de las coincidencias de ésta insignificante y latente intriga que nos envenena. Atada a mis cadenas, de las que me enamoro, sufriendo mi condena, arrastrando mi pena, con botas de siete leguas. Esperando las alas de la inconsciencia, a que brote la senda oculta hacia el infinito, hacia el final del mundo, donde se halla el arco iris. Nuevos lugares infranqueables, música rodiada de maleficios.
Una doncella en la colina de las melodías, una águila acechante en la quietud de las velas de la candela.
Una viajante desconocida, una tormenta que deviene en versos contagiosos, de sutilezas que me doblegan al recuerdo de mi misma, de mi a través de mi reflejo en el espejo de la plaza de las almas curtidas por heridas de labios secos y palabras a medias.
Explicar lo inexplicable. Detener los pies, por si corren demasiado, detener los saltos, por si emprenden el vuelo en la caída a los abismos del descontrol.
Ojos ciegos, ojos negros y brillantes. Pestañas batiendo las olas y embraveciendo éste mar siempre sereno, huracanes abatiendo el cielo y convirtiéndolo en infierno.
Quiero coger el anillo mágico y que al introducírmelo en mi dedo me haga desaparecer. Y ver qué reacción tendrían las palomas cojas que rodean mi cuerpo inerte en el suelo.
La curiosidad no puede con mis ansias de velocidad.

28.10.06

No he dejado de escribir

No he dejado de escribir. Después de tantos años sigo divagando entre las palabras que describan mejor mis sentimientos que no entiendo ni yo, y sobretodo las sensaciones e impresiones que me causan las miradas curvilíneas y ajenas de las mujeres que me acechan o me desechan.No quiero dibujarte porque sé que me dará mala suerte, pero acabo haciéndote en el respaldo de una silla o rememorando tu corbata de rayas entre camisas blancas, sin poder evitarlo. Porqué estás y no estás. Nunca se tiene bastante con lo que se tiene, aunque no sea nada, y nunca haya sido nada, la ambición vive en mi.No necesito más palabras sin final, quiero contar hasta tres, y que hagas "chas" y aparezcas a mi lado. No estoy tan desesperada, la serenidad se cierne sobre mí. Repetir tu nombre sin miedo, por si retumbase en toda la ciudad, como si no fuera un poco mío.Tantos sentimientos en tan poco tiempo, en tanta espera. No quiero volver a esperar, tampoco quiero que me esperen.No me gusta esperar, pero te espero.Ojala no tuviera nada que escribir mientras cruzo el paso de cebra de vía layetana, y todo fuera perfecto, que no supiera describir el sentimiento porqué nunca lo he sentido, no como éste, que me lo se de memoria, esperar a que el miedo te ciegue, y un día me claves tu puñal de frases a medias. Todo es por algo, para algo, si no estás bien... no estoy mal, nadie está mal si no quiere.Acordeones por las calles mojadas de viento de río salado, paredes de colores.Ya me estoy quejando y no tengo nada de qué quejarme.Mi desprecio sin precio.Eres la roca que destruye mis olas, yo soy el mar que hace subir la marea para besar tu boca...
Cada vez que veo tus ojos mirando hacia el infinito en busca de una razón para no perder la sensatez de no dejar de vivir la vida intensamente, cada vez que me siento impotente intentando buscarla para darle alas. Cada vez que sonríes me llenas el alma.Cada vez que te veo disparas mi llama que bate a fuego intenso en mi garganta, que hace tiritar mi piel en busca de tu calor. Y te abrazo y siento la fuerza con la que intentas atarte a mi.Mi mano busca desesperada y inquieta la tuya, y tus dedos me regalan caricias delicadas y sutiles que hacen temblar mi corazón, y ensamblarlo a la eternidad.Las dudas vienen por tu distancia de Pegaso salvaje que quiere galopar furioso y siente el miedo de no poderse detener nunca más, el miedo a caer, a morir por sentir. No, no quiero matar tu libertad, no quiero mojar tus alas, porque precisamente eso es lo que me enamora cada vez más de ti. Tu impetuosidad, tu necesidad de aire despeinando tu flequillo, la brisa besando tus labios de tersos pétalos de rosas rosas, que sienten sed de mi, y corren batientes por los desfiladeros del mundo desconocido de fantasía que se abre a tus pies. Intensidad, sencillez, naturalidad, contención y espera por sentir el brío de tu melena en mi faz, cayendo etérea por mis hombros, enredándose en mi boca, que anhelante roza tu tez tersa y fina de miel dulce de flor de primavera.Cada minuto sin ti es eterno y desesperante por no saber si tendré la suerte de que el destino decida concederme otra vez el don de verte y tenerte.Cada minuto junto a ti la inquietud de no saber si me giro y tu seguirás estando ahí, o habrás salido corriendo furiosa o resentida, vacía, llena de insídiosa veleidad.

Las ilusiones impacientes. El club de las amargadas.



Dicen algunas de mis ex compañeras sentimentales que existe un club de las amargadas. En el estamos invitadas como miembros de honor, todas aquellas damas lesbianas que nos enamoramos de otras damas y no somos correspondidas.
Ésta no correspondencia se suele suministrar de diferentes formas, con ausencias, excusas, falta de consideración, sexo con terceras personas, etc.; que al fin y al cabo requiebran el alma en ruinas que nos dejan las insulsas desagradecidas, y nosotras "las amargadas", nos regocijamos en nuestro propio dolor; somos especialistas en surtirnos de manera taciturna y obsesiva el padecimiento. Somos las impacientes, mujeres no desesperadas, pero si necesitadas de sentirnos queridas.
Mujeres desafortunadas en el amor, ya que encontramos siempre mariposas de colores bonitos, que ellas siempre prefieren seguir su camino y echar a volar por alguna carencia fuera del control o sin posibilidad de solución.
Otro sábado común despierta al compás de la radio despertador que chilla desde el lavabo, tan lejos, tan cerca, pienso antes de decidirme a salir de mi nube tierna de sábanas rociadas delicadamente con los primeros rayos de luz que engendran mi cama.
No quiero más que despertar y verte a mi lado, darte un simple beso de buenos días y salir corriendo, para no llegar tarde.
Pero me despierto, y no hay nadie más, ni siquiera mi gata, que está por el patio jugueteando con alguna cucaracha muerta, porqué Barcelona está plagada de ésos intrínsecos bichos, a los que al final vas cogiendo cariño y dulce apremio, sin más remedio.
No hay nadie en mi cama, porqué la llama de la libertad se convirtió en soledad.
Soy impaciente ante la desinformación. Pero no debo exigirle nada, a nadie. Valerme por mi misma, no necesitar nada de nadie. No quiero hacerme ilusiones, esperanzas, y recrear mi futuro contigo, pero es tristemente inevitable.
Ya que por tus palabras de esta semana, y caricias dominicales, puedo sobrentender que quieres algo más que pasar el tiempo conmigo. Pareces fría y calculadora, tu voz no tiembla por teléfono, dices lo que tienes que decir y no evocas ni una sencilla palabra de alivio para mi espera de todo un día, tras tu sentencia de la noche anterior, en la que yo entendí, que me indicarías si salías y nos íbamos a ver. Todo el día esperando noticias tuyas, y al final, casi a las doce de la noche, tuve que ser yo quien llamara y resultase decepcionada con una afligida revocación de la iniciativa instintiva que tuviste la noche anterior.
Tengo ansiedad. No se dónde esconderla, no me decido por ningún sitio ideal, para que no puedan encontrarla.
Estoy dejando de fumar, el viernes pasado fui al Aire y prohibían la entrada a los cigarros encendidos, apremiando la avidez maldita de la falta de contacto sexual de las lesbianas de la ciudad.
¿Porqué nadie puede entender, porqué tiene que resultar tan dificultoso, que si dos seres se desean no puedan estar juntos el tiempo que quieran? Siempre hay asuntos que interrumpen en la posibilidad de disfrutar un poco de ésta vida. Porque ya es un milagro que alguien se fije en ti, y que resulte que generáis mutuos sentimientos correspondidos, ya que se produce tal colisión de emociones desbocadas, podría ir de la mano, de un día libre de trabajo, o de una madre comprensiva que deja salir hasta tarde a su hija, y no le reprocha que no estudia ni trabaja. Que ése cuento ya me lo sé.
Tus ojos palpitantes de brillo te delatan, se que sientes incluso más intensamente que yo. Que es el comienzo para ti de una nueva vida fuera del armario, que estás sobradamente aceptada, que tengo que tener la inmensa paciencia de siempre, de esperar a que suene la campana de la suerte del amor. Puede que por fin tú seas mi chispa, y yo sea la tuya.
Me da miedo escribir sobre como me siento, sobre lo que quiero contigo, por si me da mala suerte.
Yo quiero lo que supongo que desea cualquier persona, una chica que me comprenda, me quiera y me lo demuestre, que me haga sentirme querida, y que me tenga en cuenta. No quiero sentirme ridícula, fuera de lugar, que sobro, que exijo, que doy igual, que si sí bien y sino también. Quiero que tengas las mismas ganas de verme que yo tengo de verte a ti.
Porqué tengo que ser yo siempre la pieza obcecada de la pareja sentimental. Soy yo siempre la que espera las llamadas, los mensajes, los e-mails. Porqué no por una vez es ella la que espera señales de vida mía.
Pero ella sabe que sea lo que sea que me pida diré que sí.
Pero es una de las veces que comienzo una relación con una persona y veo un poco menos de ensimismamiento, egoísmo y narcisismo. Hay atisbo mínimo de tu entereza por tenerme en cuenta, y eso me hace respetar tus palabras, y da credulidad a tus retiradas.
Lo puedo entender todo en esta vida, y ya no hay nada que me sorprenda.
Andar a medias por Barcelona, después de una rara noche de fiesta heterosexual sin drogas, ¿porqué los heterosexuales no pueden ir de fiesta sin drogarse?
Mdma, Ketamina, Cocaína, porros, y evidentemente alcohol a borbotones. Y yo triste de mi intentado dejar de fumar y comer carne. Al menos mis amigas de toda la vida, que es corta a pesar de mi impresión subjetiva que provoca el estar al abismo de la treintena, no se drogan, ni fuman, y ahora les ha dado por querer ir al Karaoke y salir de marcha por discotecas de ambiente gay, que yo frecuento con amistades de mi misma índole y condición sexual.
Todas las veces que les he obligado y amargamente me han acompañado al Arena para que pudiera sentirme en mi salsa, y ellas amargadas. Me lo permitían en días señalados, como mi cumpleaños, e incluso se dejaban llevar por alguna canción casposa típica y tópica.
Los Karaokes son lo mío, un pequeño escenario, un micrófono abollado, un vodka bronceado ligeramente con unas gotas de Martini, y una canción desesperada en mis labios latientes. La espera tras la segunda actuación es larga, empiezan a acumular los papelitos por orden de mesa o sofá, y normalmente adelantan a colegas, o mujeres más deleitosas y deleitantes, así que sólo queda ir al lavabo unas cuantas veces, acabarte la copa, pedir otra, acabártela y rogar al cielo supremo que no canten la canción que has pedido antes que tu. Hay distintas estrategias para poder cantar al menos una canción cada media hora, como cambiar el nombre en cada papeleta, o si vas a hacer un dúo, poner siempre el nombre de la otra persona. También si hay varios camareros o acumuladores de papeletas de canciones, dar una cada vez a una persona distinta. Luego al elegir la canción, hay que intentar evitar cantar canciones muy raras o desconocidas, ya que puede ser que de nunca ponerla esa pista esté erosionada o borrada del LáserDisc. Así es mejor cantar una de esas típicas serenatas ordinarias como “Karma Camaleón” de Culture Club, que a la vez te distingan por tu buen gusto; siempre nos quedarán los temas de Los Rodríguez, Duncan Dhu o Mecano. Hace unos años resurgió el fervor karaokiano, que no kafkiano, o quizás sí, debido a la proliferación de programas de Karaoke profesional, como Operación Triunfo, y ahora pues se pueden solicitar tranquilamente todos los temas que sacaron del armario y los singles de sus discos en solitario, siendo la más popular e insoportable, la dichosa “Europs living a celebration” de nuestra Rosa de España.
La cuestión es que duermo sola, y no me gusta.
Pues eso, fuimos al Karaoke y no entramos porqué antes tenía la entrada libre, y ahora, decían que desde hacia un año, cobraban sólo por entrar ocho euros.
Fuimos a una discoteca de la plaza real aunque eran las fiestas de Gracia, que últimamente ya no tienen nada de gracia.
En la discoteca más heterosexual del mundo pinchaba el dj más gay del universo: un flequillo y un look de lo más glam gótic, que no paró de poner temazos horteras. Y todos los heteros drogados y no drogados bailaron hasta el amanecer. Y yo triste alma en pena, que había recibido otra negativa tuya de quedar esa noche, después de haber venido a comer a mi casa, y pensar que eras la mujer de hielo, y que no sentías más que simple desprecio por mi existencia ilusoria, paseaba borracha de tres cubatas de Whisky J&B y Red Bull, y me demoraba en cada mirada femenina felina.
No podía creer que fuera ciertamente cierto que la abstinencia sexual forzosa creara en mi un monstruo devora mujeres, que no pudiera distinguir entre lesbianas y puras mironas emborrachadas.
Me sorprendió de nuevo la vida cambiando de tercio, ya no sólo mis amigas heteros querían ir al Karaoke y salir por el Ambiente, sino que también iban asiduamente a discotecas de heteros en las que sorprendentemente triunfaban los temas más clásicos de la música gay.
También podía ver que dentro de tal local las mujeres no sólo miraban mi cuerpo por ver si mi ropa era procedentemente cool o no, sino que su miramiento repasaba mi contorno físico superior, mis ojos, mis labios, y luego sonreían pizpiretas, entonando una bajada de párpados ligera y lenta, al compás de un despliegue de pestañas rizadas y adecuadamente separadas y ennegrecidas por el último modelo de máscara.
¿En “Sex in the city” habrá algún capítulo en el que aconsejen probar con otra mujer, o será la nueva propuesta salvaje y divertida de las chicas Cosmo?
Por mí vale, que prueben todas conmigo.
Una Uruguaya no paraba de mirarme por toda la sala, por toda la noche.
Y finalmente intercambiamos palabras que no nada más, que yo soy en relaciones sin rumbo, como cadenas de música, de alta fidelidad.
Y es que no puedo, no me siento bien luego, y si siquiera existe una mínima posibilidad de que todo funcione y ruede la bola, luego sería un duro y oscuro agujero que tapar o que testificar en el futuro.
Recuerdo la noche previa a mi cumpleaños y que parecía que iba a ser bien triste. Qué cosas llegaríamos a hacer con gran dosis de embriaguez, me caí, me golpeé la cabeza contra una de esas losas centenarias de los edificios modernistas de la calle Balmes, tropecé en los escalones de entrada al infierno, en busca de mujeres diabólicas que me quitaran el sueño, y acabé luctuosamente sodomizada. ¡No te caigas!, me decía aquella chica que me miraba con dulces ojos de cordial deseo. Tras un beso de saludo en los labios apretados y cerrados, por si acaso, nos daba por liarnos. Tanto deseo y tanta depresión envuelta en un papel transparente de celofán de sonrisas y titubeos.
La de la camiseta de Batman.
He de perder el miedo.
Si no eres la adecuada te irás igualmente, escriba o no lo que siento.
Y caminaba yo en busca de la parada de metro de Urquinaona, cruzando el paso de cebra contrastado de la Vía Laietana, pensé que nunca más te volvería a ver, que me daba un miedo horroroso pensar que no querías estar conmigo, y decirles tu nombre a mis amigos, como si se te fuera a llevar el viento, que se llevara mis palabras y mis fuerzas, mi optimismo ingénuo.
Repetir tu nombre sin miedo, como si no fuera un poco mío.
Después de esas noches de verano que me besabas hasta el amanecer.
Si eres la indicada, la que me toca, pues doy gracias al cielo. Pero ya iba siendo hora, la verdad.
Pero no me fío, no se saborear la felicidad.
Sin embargo te doy mil gracias y me sorprendo conmovedoramente por los gratos momentos que me estás brindando, porqué siento que tú eres la persona que más me ha querido nunca en el terreno afectivo, a pesar del poco tiempo que hace que te conozco. Y eso me llena como nunca me ha llenado nada en este mundo, y estoy anhelosa por compartir nuestros sentimientos, por disfrutarlos, por pasear contigo por donde sea o como sea, cuando sea, por poderte mirar a los ojos sin miedo a los relojes en la oscuridad.
Me has encantado.
Estoy pintando mi corazón con el rosa púrpura del Cairo de tus labios.
Porqué tus besos son regalos del viento, tus ojos maravedíes negros que me acechan y embisten, y denotan tu sentimiento vivo por mí, enmeladazo por una inmensa curiosidad.
Vibro y quiero que tú vibres conmigo, para siempre.
Las palabras que se cortan en una conversación de Messenger pueden hacer que salten rayos de turbación entre las parejas que utilicen éste medio de comunicación.
Eres el hada de mis sueños que me cuenta los secretos y verdades de la vida al oído, y yo no puedo decirlos, para que no te marches y no me dejes enclavada en cualquier esquina.
Ámame, devórame, los espejismos de delirios optimistas se ciernen ante mí.
No quiero ser para nada ésta vez, la ilusa que revienta de rabia al verte marchar tras evasivas de subterfugios de palabras vacías en frases a medias.
Que no quiebres mis lanzas al vuelo a medio camino entre tú y yo, con el relámpago de ira de tus pupilas de garras de león.
Éste es el mejor castigo, la mujer más bella, que te tiene arrebatado el corazón, te arranca la piel a tiras poco a poco, con cariño.
Quiero llevarte a la fuente a ver si está seca como aquella vez, o está sedienta de tus labios, como yo.
Y si tiene agua, beberás, aunque no sueles tomar nada nunca, por pudor más que nada, lo sé.
Y si bebes te rodearé con mis brazos y te besaré los labios húmedos del agua de la vida y del amor. Mi sueño idealista de película romántica hecho realidad, con la mujer más bella e interesante que jamás pude imaginar. Grandes esperanzas.
Si tienes que ser serás, si tiene que ser será.
Bailaba yo esa noche loca porqué me acordé de repente que al día siguiente libraba en el trabajo, estábamos en el medio del verano, después de un mes de dolor de desamor que ahora me resulta indiferente e imposible de asimilar como real.
Le dije a mi amiga que saldríamos, que iba a cenar con otra amiga vecina suya y que iría sobre las doce de la madrugada a buscarla.
Estaba en casa de la otra viendo una película de amor y tras echarme las cartas del Tarot, y ver que podía surgir alguna diablura nueva en mí destino, pues renegué de mi cansancio y apremiada pereza, y fui a buscar a la otra.
Cogimos un taxi hasta el Aire que estaba medio vacío, era martes. Los Güisquis estaban cargados, yo estaba sudorosa de la bici, y llevaba una triste camiseta de tirantes llena de corazones, un pantalón corto desgastado y unas espardenyas destrozadas por el viaje a Formentera del que había regresado ese mismo sábado anterior. “Todo es mentira en Formentira todo es verdad en Es Verdad”, dice la canción.
Llegué muy morena y vacía de todo, después de pasar horas de soledad en las calas más maravillosas y solitarias que jamás pude imaginar. Toda una playa para mi sola, durante todo un día. Recuperé en todo caso, un poco de serenidad y de alegría.
La belleza de la isla más femenina, me envenenó de sensualidad en grandes cantidades. Un orgasmo solitario, como los únicos que puedo tener desde hace ya más de dos meses.
Así le llamé a aquella que amé al otro lado del mar, y me escuchó y replicó con una llamada perdida, que no fue respondida. Sin noticias de nadie. Sólo de mi madre, la pobre que me llamaba cada día.
Quién me iba a decir que la pelirroja que me enviaba mensajes en aquella isla dichosa y cosía en mi faz una pequeña sonrisa en mis atardeceres, ahora sería la amante que arrebata orgasmos en el cuerpo de la que llamé al otro lado del Mediterráneo en aquella cala perdida.
Ella lleva dos de dos, y yo ninguno de una.
Sólo se que parece ser que a las mujeres cuanto más caso les haces más las pierdes.
La seguridad atrae más que la belleza. Las cosas claras, decir lo que sientes o lanzar la piedra y esconder la mano.
No sé como soy pero hasta el momento no he convencido, pero espero que esta vez sea la buena de verdad, y salga por fin y eternamente el sol.
De la nada apareció tu silueta negra oscura y con corbata de rayas. Mi natural condición de mujer curiosa y adoradora de corbatas y tirantes, más la suma en grandes cantidades de alcohol en mi cabeza, me condujeron a sostener por unos momentos tu corbata con mis manos y regalarte una sonrisa, que debió complacerte dulcemente puesto que volviste a pasar por el arco del amor una y otra vez.
Había una rubia desiderativa y considerada, que cogía su bebida por encima de mí, y sus amigas me querían liar entre ellas, y no paraban de torearme, y yo me dejaba.
Entonces bailé y bailé, bebí, sonreía sin parar y apareciste tú.
En el momento que miré al frente desde la columna del arco del amor, vi tu presencia acechante en la oscuridad cual vampiro en busca de sangre. Mi atención se desvió de la rubia pecosa, hacia tu planta esmerilada por las luces de neón de la sala. Ya no sabía que música sonaba, los sentidos los tenía turbios y enredados en tu sonrisa, que despertó a la mía. Te regalé un gesto con la ceja como preguntándote: ¿Quieres que vaya?, y tú contestaste afirmando con otro gesto sutil e indescriptible. Así decidí poderosa caballera de mí, acercarme a ti. Tenías apoyada la espalda en la pared central.
Te arrebaté la corbata y estiré suavemente para que tus besos cayeran sobre mis labios de rrepente.
Tus labios me gustaron, fue lo único que pude ver de ti en todo el rato, ni tus ojos, ni tú cara me dejaste ver, ni una sola palabra.
A veces tengo un extraño estremecimiento de presentir cuando algunas almas de mujeres que pasa junto a mí, y de algun modo registro una premonición, de familiaridad, de impresión de deseo por ellas, y no importa nada más, ni la parte corporal ni nada, solo su aura. Es una alucinación de pureza, como si te colmaran el cuerpo de magia y evidencia.
Y así me seguiste besando, y yo continué también. Con pasión, con deseo, con furor. Te cogí de las manos y te acorralé contra la pared y seguimos besándonos, te besé
sin miramientos sobre si hería la piel tersa de tus labios decididos y experimentados, ¿o quizás deseosos y esperanzados?
Deseosa te vi.
Me engañaste con tu nombre.
Pero te volví a ver y me volviste a besar con todo el deseo
del mundo, o más.
Resultaste ser por suerte una belleza

sublime de mujer a medio terminar.
Yo llegando a los treinta, tú llegando a los veinte. Pero aun así parece que crees que puede funcionar.
Las palabras se quedaban cortas para decir lo que sentíamos, al menos yo. No sabía qué decirte, pero me encantaste, tu voz delicada y sensual; tus ojos rabiosamente bellos y profundos, enmarcados en pestañas fuliginosas, negras y perfectas.
Por mi perfecto.
No quiero sufrir más, esta vida es para disfrutarla.
No me gusta esperar, pero te espero.
No quiero sentir más desazón por saber o dejar de saber de ti y tus intenciones.
No quiero decirlo todo y al final no decir nada.
No quiero perder lo que tengo contigo, aunque sea tan poco.
Quiero pensar que eres la mujer de mi vida, lo creo, lo quiero, lo considero de verdad y lo deseo.
Ahora me faltas tú.
Ahora me falta saber que quieres tú.

No soy supersticiosa porqué me da buena suerte.

Había una vez una niña que no le importaba que se le cruzara un gato negro, ya que la cada vez que una situación típica de mala suerte le pasaba, a ella le daba buena suerte.
Lo había comprobado un día que pasó por debajo de una escalera en medio de la calle, ese día le regalaron la Play Station sus padres de sorpresa.
Desde entonces decidió hacer al revés todas las situaciones que a todo el mundo le traen según la superstición mala suerte.
Así desde que escogió el número 13 para su camiseta en el equipo de voleibol en su colegio destacó y cada vez marcaba más puntos, hasta llegar a ser la capitana.
Decidió también siempre tener el paraguas abierto en casa, ya que desde el mismo día que lo comenzó a hacer empezó a sacar muy buenas notas en clase.
Se levantaba cada mañana con el pie izquierdo, ya que eso le aseguraba que entre los cromos que compraba cada mañana no le salieran ninguno repetido.
Los lunes eran su día preferido porqué hacían su serie preferida en la televisión y su madre hacía de desayunar crepes con mermelada, que le encantaban.
Cada vez que se le cruzaba un gato negro sus padres de sorpresa le daban un extra de su paga y así se compraba un juego nuevo para su videoconsola.
Y así con todas las cosas un domingo aburrida decidió que ese lunes siguiente sería diferente y seguiría las normas de la supuesta superstición de la mala suerte.
Así se levantó con el pie derecho. Su madre no preparó crepes porqué tenía hora con el médico. Se fue a la escuela, llovía, y cuando llegó cerró el paraguas, como todo el mundo. Los cromos que compró salieron todos repetidos. Esquivó de camino a clase a un gato negro, pero se tropezó y se hizo daño en el pie, y no pudo entrenar con el equipo de voleibol, y se quedaría sin jugar el sábado. Rodeó una escalera que había en el patio de la escuela en la hora del recreo y cuando volvió a clase le dijeron que había suspendido el examen de matemáticas. Al salir del colegio quiso abrir el paraguas pero estaba estropeado el mecanismo por tenerlo siempre abierto, se había oxidado.
Se estaba mojando de camino a casa, cuando apareció una chica que vivía en su barrio y le dijo que si quería ir debajo de su paraguas. Ella accedió. Resultó que aquella vecina iba un a un curso superior y le dijo que le ayudaría a recuperar las "mates". También sucedió que a ella le faltaban todos los cromos que le habían salido repetidos, y se los cambiaría por aquellos que le faltaban. Así que le invitó a merendar y descubrió que le gustaban los mismos juegos de la "Play" que a ella.
Así que no hay mal que por bien no venga y sorprendentemente encontró una nueva amiga.

23.10.06

the legend party

Barcelona es la ciudad de las personas, cita el cartel de las fiestas patronales de éste año, de su Santa Mercè.
A partir el cambio de siglo Barcelona se ha convertido en la ciudad innovadora, actual y cosmopolita que querían que fuera los intelectuales que la promovieron ya en los años 20 del siglo XX. Después de 50 años de represión, la cultura, las ideas y la creatividad de sus gentes ha despertado la curiosidad y la admiración de toda una nueva generación de individuos interesados en las vanguardias artísticas, humanas e idealistas.
Así mismo se ha avanzado a paso de bota de siete leguas en derechos e igualdad, con una política social y humana con la gestión de la izquierda socialista.
En el centro de BCN nació aproximadamente a finales de los 90 el “Gay eixample”, toda una zona alta dedicada a locales nocturnos y al comercio de temática gay primero y luego lésbica también, aunque ésta última de manera más tímida.
Abriría la primera sala de fiestas de más de 100m2 de ambiente lésbico: “Aire: Sala Diana”, de la corporación “Arena”, con varias discotecas más dedicadas a gays, pero que fueron ocupadas poco a poco por mujeres amantes de otras mujeres.
Así viendo el auge de éste tipo de fiestas, por el aumento de contactos entre chicas gracias a Internet y sus chats, los teléfonos móviles y sus mensajes de texto, más la llegada de las primeras películas “Mujer contra mujer”, con Sharon Stone y Ellen Degeneres, y libros de índole lesbiana, como “Beatriz y los cuerpos celestes”, de Lucía Etxebarría, series de televisión abiertas de mente como “Buffy la cazavampiros”, o “Xena, la princesa guerrera”, siempre sobre un gran movimiento ideológico con asociaciones reivindicativas como “Casal Lambda” y sus “1er Festival de cine gay y lésbico”. Las mujeres lesbianas de Cataluña nos encontramos ante un nuevo mundo de posibilidades, así una antigua relaciónes públicas de la sala “Aire”, se atrevió a abrir un local de ambiente lésbico gestionado por lesbianas, llamado “D-mer”, que fue gratamente acogido por nosotras. Así viendo como la salida del armario era un negocio, abrió también la sala de fiestas “Disco Mer” con aforo de mil personas, que cada sábado se abarrotaba. A la vez se consolidaron pub's como “Imagine”, “Members” o “La rosa”, ampliando las miras y las posibilidades de la ciudad más lésbica de ámbito español. Nacieron también varias asociaciones de mujeres lesbianas, relacionadas con el arte y la cultura como “BarceDona” y su fiesta “Stupenda” o “Ca la dona”, dónde se reúnen muchas asociaciones de mujeres, entre ellas "Lesbifem", "Grup de Lesbianes Feministes de Barcelona", "Bollofilms Produccions ", etc. Pasaron unos muchos años, y tras varios fracasos mercantiles de éstos locales, nos quedamos solo con “Aire”, “D-mer” e “Imagine”, era la época de las “Tatoo” y su música de lesbianas que gustaba a todo el mundo, y las chicas de aquí queriendo que no se perdiera todo éste movimiento "superbolleras" se arriesgaron a crear nuevos locales con nuevos aires y estilos musicales como “Lesfatales” o las fiestas en sábado de “The Nextownladys”, las fiestas domingueras de “Cluba”, que luego se convirtieron en “Silk”, las fiestas especiales en casas ocupadas, o en “La bata de boatiné”.
También se despertó ésta nueva ola lesbiana la llegada a un reality show “The Big Brother” de dos mujeres que se declararon abiertamente lesbianas, una asidua de Aire de Barcelona, y otra de Madrid, que se vino a vivir a Barcelona, y acabó casada con otra de las participantes del concurso. Estas dos últimas, Raquel y Noemí, abrieron un local “Entiendes” para chicas, con guardaespaldas mujer, dj mujer, creando una nueva generación de mentes abiertas y despiertas.
Así llegó el verano del 2004 y todas éstas fuerzas se juntaron para crear la primera rave lésbica de ámbito español y mediterráneo, en la mítica discoteca de fiestas con ambiente gay de alto estánding, a las que es asiduo por ejemplo Jean Paul Gaultier, L’Atlàntida, de Sitges. Éste es un pueblo cumbre de la libertad sexual en Europa, un pueblo de playa creado para y por los gays.
Una fiesta el 14 de Agosto, sólo de chicas, hasta las 7 de la mañana, con varios ambientes musicales, techno y house de las dj de Barcelona y música “petarda”, por las dj de Madrid. Miles de chicas cubrieron de sobra las expectativas de esa unión explosiva de las lesbianas de Barcelona. Algo que cautivó la atención de muchas de las que acudieron fue la inesperada sensación de que las lesbianas de la tele habían roto su unión de repente por una infidelidad de Noemí que se lió con la camarera del local puesto por las dos. Así en la rave pudimos contemplar juntas en la barra de camareras a Noemí con su nueva adquisición amorosa, las que también podíamos ver cada día como protagonistas en la televisión.
En aquella fiesta mítica hubo actividades paralelas a las sesiones de dj de peleas de barro entre mujeres, "performances” , “Shows” de Drakqueens, etc.
La idea surgió y fue promovida gran talento por unas chicas con larga trayectoria como relaciones públicas de varias discotecas de Ibiza, que también habían ideado el club nocturno de domingo “Cluba”, y más tarde con las fiestas “Silk”.
Esa fue la primera fiesta que unió a las lesbianas españolas a las catalanas, y fue una reunión que creó unos vínculos extraordinarios para el futuro.
Así pudimos ver congregadas a todas las chicas lesbianas que concurrían los locales lésbicos de la ciudad condal juntas en un mismo espacio sumadas a las visitadoras habituales de otras comunidades, como Valencia, Galicia. Aragón, Madrid, Canarias, Baleares, e incluso mujeres de otros parajes de toda Europa.
Así que la experiencia fue tan sumamente beneficiosa para el orgullo lésbico y para sus gestoras que decidieron promover una nueva fiesta al año siguiente que no resultó tan satisfactoria económicamente y provocó la ruptura de relaciones de varias de las colaboradoras del proyecto, pero éstas continuaron con sus iniciativas individuales de locales estables diarios y fiestas semanales en toda Barcelona.
Pasó un año sin ésta fiesta, y en éste año en curso 2006 unas de las colaboradoras, las creadoras de las fiestas quincenales The Nextownladys, retomaron el proyecto.
Así éste pasado lunes 7 de Agosto del 2006 se celebró de nuevo la rave lésbica The legend party, en el mismo emplazamiento.
Todas mis amigas querían ir, pero el día elegido era un lunes por la noche y las trabajadoras sin vacaciones ese mes no pudieron acudir.
Mucha gente fue en coche y otras en tren hasta la estación de Sitges desde donde salían autobuses hacia la discoteca L’Atlàntida. Allí nos encontramos con un aforo que empezaba a hervir, había una zona VIP para las colaboradoras de los locales que organizaban el evento, otra zona de actividades con peluquería, complementos, etc.
Había varias dj invitadas enmarcadas en la música house y electro progresivo: Silvia Sánchez ganadora de un dj Award en 2001, veterana en las noches madrileñas, ha pinchado en sitios tan legendarios como Space, Rave Goa, etc. Con su estilo tan personal hace que tenga una total conexión con el público, patrocinada por "Fulanita de tal" de Madrid. Annia . cuenta con varias producciones musicales y recopilatorios como trailer 2003, 2004, ex-componente del tribal soup, actualmente residente en XXL en Sitges. Karol Berkley con 14 años pinchando y 2 produciendo, arriesgada e innovadora como todo lo original y auténtico. en su trayectoria cabe destacar, 3 volúmenes de "Woman dj's" con entrega de disco de oro en crónicas marcianas, un cd, "First Tike" y en el primer volúmen "Woman Platinium", hasta que decidió trabajar en solitario y apostar por las nuevas tendencias, intentando mostrar su visión personal de la música. progressive, house and elektro-house. También Danna Leese . natural de Washington D.C, es una vocalista de poderosa voz con grandes dosis de feeling.
De ésta forma llegó la una de la madrugada y se llenó la sala, que está al aire libre, y la playa privada de que dispone la discoteca ya estaba llena de mujeres.
Salieron varias gogós profesionales al balcón superior de la sala que empezaron a bailar a ritmo aeróbico de hip hop. Ya nos habíamos saludado todas las conocidas y asiduas de los locales de Barcelona. Sólo quedaba que empezara la fiesta. Y así fue, la mezcla de la buena elección de temas musicales, los bailes provocativos de gogós caracterizadas con elementos sadomasoquistas, algunas realizando streepteesse, y el fervor con que había sido esperada la congregación, hizo saltar chispas entre las asistentes. Bailamos y bailamos hasta el amanecer. Era la situación propicia para encontrarse con aquellas chicas a las que podías haber visto por otras fiestas, sobretodo por el chiringuito de playa de la Mar Bella que propuso Amparo en la playa de Barcelona, "El misterioso secreto de Amparo", cada quince días todo el verano, y conseguir encandilarlas y algún que otro beso a la luz de la luna y entre las rocas y arena de la cala privada. Si ibas con una pareja también era aprovechable la ocasión para una cita entre romántica y marchosa. Si ibas compuesta y sin novia, alguna podía sucumbir a la sonrisa contagiosa que se expandió por todas las caras de la fiesta. Si acudías con alguna responsabilidad de fidelidad y sin aquella mujer correspondiente, podías sufrir la presión de alguna bailona desconocida o peor si era conocida y anteriormente adulada. En fin que todas estábamos muy estupendas y expectantes, abiertas y deleitadas con aquel paisaje de flores de todos los colores a la vez; y que sin duda alguna era el mejor día, y por supuesto, el lugar perfecto para ligar. Llegó la luz y algunas lágrimas del cielo en forma de lluvia fina, se acababa la súper fiesta tan esperada. Abrazos y despedidas agridulces de las casi dos mil damas asistentes. Indulgencia de miradas cabizbajas que salían por la puerta por donde habían entrado tantas esperanzas. Siempre nos quedará la cuarta temporada de “L Word”.
El taxi de vuelta a Barcelona estaba conducido por un musculoso gay residente en Sitges que se llevó un buen pellizco, pero no nos quedaban fuerzas para ir andando hasta la estación de tren.
Las fotos que hemos podido ver de aquel día nos muestran los rostros impresionados de las mujeres que estuvimos allí, que expectantes estamos rogando al cielo o al infierno para que se adelante unos meses la fiesta, o llegue pronto el verano de nuevo.
Pero en septiembre vuelven las fiestas de los sábados de las "The Nextownladys", los domingos las de “Silk”, que éste verano han sido la bomba. En la sala “Aire” desde ayer ya no se puede fumar tabaco por la nueva ley, y no ha sido recibido con mucho aprecio con las empedernidas fumadoras. Así que sin muchas novedades, sólo podemos esperar con ardor el concierto de ésta semana a lo grande en el Palau Sant Jordi, de Ana Torroja, cantante de Mecano, haciendo una retrospectiva de las mejores canciones de éste nuestro grupo bandera, sobretodo con la canción “Mujer contra Mujer”.

CANCIONES PARA ESCUCHAR MIENTRAS LO LEES:

MUJER CONTRA MUJER . MECANO
IF HEAVEN CLOSES. BLISS
FLOWERS - EMILE SIMON
TENDER - BLUR
EVERYTIME - BRITNEY SPEARS
BIZARRE LOVE - JEWEL
SAUVEZ MOI- JEANE MASS

DJ LUTXANA 2006 SEPTIEMBRE
ARTICULO PUBLICADO EN REVISTA "COSMOLATINA", CALIFORNIA, LOS ANGELES, EEUU.


02/09/2006